“Toma Señor toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.
Tú me los diste, a ti Señor lo
doy; todo es tuyo,
disponlo todo a tu voluntad.
Dame tu amor y tu gracia,
que esto me basta.
Amén.”
Felicidades a María Concepción, Mony Moreno,Ivette del Rocio, por sus aportaciones, a Norma que ha demostrado tanto interés por esta modalidad, al Dr Ricardo Hijar por sus siempre valioso apoyo en los temas que desarrollamos.
Ya se añadió Carlos a los comentarios! bienvenido!
A todos, gracias por entrar a este espacio y dejar constancia de su paso por aquí, por sus comentarios, ya que éste espacio es para Ustedes.
1º Lo primero es mejorar la salud. Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana. Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más perfecto posible, evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento. Bañarte diariamente, es un habito que debes a tu propia dignidad.
2º Desterrar absolutamente de tu ánimo, por mas motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza. Huir como de la peste de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores por natural bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman la base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de importancia decisiva: se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es el único medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos. El azar no existe.
Frecuentemente detrás del gesto de regalar un libro y de modo particular, en la elección del mismo, se encuentra una instintiva y sana necesidad de comunicar al otro, que al menos a grandes líneas, existe el deseo de compartir ideales y que si nos encontramos en la misma frecuencia de onda, experimentamos sensaciones y emociones que a veces no logramos expresar en palabras…
Y entonces… entonces el libro se convierte en un instrumento precioso para hablarnos y hablarles de cosas que deseamos decir pero no podríamos hacerlo mejor que como viene expresado en el libro, que habla por mí y de mí.
Y así, el libro se transforma en un instrumento precioso para hablar de nosotros.
En esta ocasión me gustaría obsequiarles un libro que para mí es un imperdible; “El arte de amar” de Erich Fromm… quisiera dar un ejemplar a cada uno pero me resulta imposible, así que aprovechando las bondades de internet, lo encontré publicado en un sitio al cual les referencio para de acuerdo a sus gustos y posibilidades entren aquí para descargarlo.
A todos los que han cooperado con sus experiencias de aprendizaje esta semana; muchisimas gracias por su respeto y apertura a compartir-se.
Bienvenidos participantes del Hospital Valentín Gómez Farías.
Ha sido un gusto para mi el iniciar éste día con Ustedes; espero que las 100 hrs que tenemos por delante sean fructíferas y respondan a sus expectavivas.
Esto es para las madres que están levantadas toda la noche teniendo en brazos a sus bebes enfermos diciendo “ y todo está bien tesoro, tu mami esta aquí contigo”. Para aquellas que están por horas con sus bebes llorando en sus brazos buscando el consuelo.
Esto es para todas las mamás que van a trabajar con el vómito en los cabellos, manchas de leche sobre la camisa y morusas de galleta en la bolsa. Para todas las mamás que llenan los autos de niños, que hacen pastel y galletas y cosen a mano los disfraces de carnaval. Y también para todas las mamás que no hacen esto porque no tienen el tiempo.
Esto es para las madres que dan luz a sus bebes y que no verán jamás. Y aquellas madres que han dado una casa a esos niños. Por las madres que han perdido a sus hijos durante los preciosos 9 meses de embarazo y que no podrán jamás verlos crecer sobre la tierra pero un día les podrán reencontrar y ver en el cielo.
Esto es para las madres que tienen colecciones de arte de valor inestimable en las puertas del refrigerador y por toda la cocina. Para las madres que se congelan o derriten de calor en las inclemencias del tiempo solo para llevar a los hijos a un partido de futboll, en vez de quedarse con el aire acondicionado en el coche, y así cuando el niño le dice; Mami, ¿me has visto? Podrán decirle Claro!, no me lo habría perdido por nada del mundo! pensándolo verdaderamente.