Sucede que no pocas veces se desarrollan relaciones sobre la impronta de la “necesidad”…
tengo necesidad de tí, vivo por tí… amame, protegeme, cuidame, sin tí no existo, cura mis heridas, sin ti no valgo nada….
Se pide, se exige al “otro” aquello que no son capaces de darse a sí mismos. Se acerca a su pareja como un niño dependiente del amor y del reconocimiento del otro y que él mismo no puede darse..
Y así ¿qué cosa sucede? También el “otro” tiene sus propias heridas, debilidades, necesidades no resuletas, su propia necesidad de ser entendido, de ser aceptado y amado en libertad, de no ser sofocado, fagocitado por las necesi
dades del “otro”.
Las relaciones dependientes jamás serán nutricias ni darán felicidad.
¿Porqué?
Tenemos una buena explicación aquí…. amar o depender
¡ que les sea de provecho!
(o leve como dijo nuestro compañero en clase)
Saludos!