“Toma Señor toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.
Tú me los diste, a ti Señor lo
doy; todo es tuyo,
disponlo todo a tu voluntad.
Dame tu amor y tu gracia,
que esto me basta.
Amén.”
Los seres humanos somos seres “afectables”, susceptibles de afecto, los cuales repercuten en nuestra actitud ante la vida y en el desarrollo que logramos como seres humanos.
¿Nos hemos preguntado alguna vez, del porque algunas personas son brillantes intelectualmente pero sus vidas personales son un fracaso? o porque las relaciones interpersonales se dificultan enormente cuando se trata de los seres que se supone más amamos?
Tratando de responder a estas cuestiones y fundamentando el actuar humano desde el influjo de las pasiones, desarrollaremos nuestro próximo encuentro… una aproximación desde la antropología y la psicología.