“Toma Señor toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.
Tú me los diste, a ti Señor lo
doy; todo es tuyo,
disponlo todo a tu voluntad.
Dame tu amor y tu gracia,
que esto me basta.
Amén.”
A partir de la idea que ponerse un sombrero es equivalente a adoptar un papel o un “rol”, Edward de Bono propone la adopción de Seis Sombreros (blanco, rojo, negro, amarillo, verde, azul) que representan a seis maneras de actuar. Esta técnica permite abordar un problema desde diferentes puntos de vista o enfoques.
Ponerse el sombrero Blanco significa actuar objetivamente proporcionando datos objetivos.
Ponerse el sombrero Rojo, significa actuar emocionalmente, dando pasos a las intuiciones o sentimientos cuando se está trabajando en el planteamiento o solución de un problema.
El papel del sombrero Negro es representar el enjuiciamiento crítico centrado en las desventajas, carencias o factores negativos.
El sombrero Amarillo, significa adoptar la visión optimista, la visión centrada en las conveniencias y factores positivos.
Adoptar el color Verde, significa adoptar el papel de la creatividad, de la generación de ideas.
Finalmente, el sombrero Azul, corresponde al papel del director de la orquesta, del coordinador.
“Cuando Sócrates decía que la virtud es un saber, no entendía por saber el puro conocimiento abstracto del bien, sino un conocimiento que elige y que quiere el bien, es decir, una disposición interior en la que pensamiento,la voluntad yel deseo noson más que uno”