Consciencia de sí


Hoy me preguntaban ¿Es posible desarrollar un estado de mayor consciencia; existen los métodos?

Es una pregunta que viene hecha por muchos, incluida yo.

Alguna vez, vino a visitarme un querido amigo. (R) Él se encontraba en medio de una prueba, de un momento difícil en su vida. Después de cualquier hora conversando y contándonos viscitudes mutuamente;   me confesó que en ese  momento se sentía  mejor. Me confió también que eso le sucedía cada vez que nos encontrábamos, aunque si no entendía el motivo, llegaba cansado (interiormente) pero en poco tiempo se sentía  decididamente mejor, más relajado. Me dijo bromeando que yo debía de tener alguna cosa extraña.

Le explicaba que no tenía nada de extraño  ni especial, sino que muy probablemente aquello que percibía era el resultado del trabajo que hago sobre mí misma y que probablemente es percibido al externo.

Empezamos así a encontrarnos siempre más frecuentemente, y en esas ocasiones, surgieron algunos aspectos del trabajo que estaba conduciendo sobre mí misma. Le hice notar por ejemplo, como el ser humano vive el olvido de sí mismo, y como eso que llamamos personalidad es un conjunto fraccionado y anárquico de tantos “yoes”, hablamos de las identificaciones, de cómo se puede cambiar la propia condición ordinaria de muchos otros argumentos.

 

Fue así que después de varios meses, llegamos a hablar de la observación en tercera persona – también llamada “segunda observación” que R me confío que encontraba difícil poner en práctica.

El había entendido que esta técnica podía llevarlo a vivir el momento presente impidiéndole ser fagocitado por los pensamientos y las emociones, había entendido que observándose en las acciones, como si estuviera observando a algún otro, los estados emotivos podían ser captados antes que lo sorprendieran, logrando así un notable ahorro de energía, y se daba cuenta por fin que habría podido encontrar una  unificación de los varios “yoes” para lograr la unificación holística de un solo yo.

R comprendía todo esto intelectualmente, no obstante no podía poner en práctica la técnica. Me dijo que desde el inicio sentía cierto fastidio al llamarse por su nombre, repitiendo lo que hacía: “le parecía antinatural, como si no se reconociera”. Y esto le  provocaba mucha fatiga y seguido se encontraba como “embolado” incapaz de sentirse a sí mismo en lo que hacía.

Le explique que estos eran los efectos de los primeros tentativos de ruptura con la mecanicidad y del hecho que estaba afrontando las primeras identificaciones: es del todo normal experimentar un poco de disociación. Precisamente por esto, “la segunda observación” se practica sobretodo en las acciones,  buscando percibirnos con fuerza y claridad en cada instante.

Le dije, que no debía de mantener la técnica a nivel conceptual, sino llevarla lo más posible en los momentos cotidianos del día a día. “Debes de tomar con plenitud las acciones que llevas a cabo” le dije… «R, camina, R come, R etc.. debes de verlo en el instante en el cual suceden las cosas, porque de otra forma solo te limitas a pensar en las acciones que harás o hiciste»

Es un proceso de atención semejante a cuando hacemos una cosa por primera vez, y eres por fuerza de las cosas, contrito a poner mayor atención a todo.

«Más allá de esto, debes también escuchar cada sensación, sentir el espesor de tu cuerpo en movimiento, como si entraras en contacto con las cosas a través de tu cuerpo entero»
«Recuerda que no debes detenerte con el pensamiento sobre aquellos que observas, porque eso significaría que te estás identificando de nuevo, que estas buscando reconocerte en alguna cosa que no representa tu integridad ».

En este punto, lo que al inicio es difícil y cuesta esfuerzo, transmutaría en una capacidad de focalizar fuera de lo común y solo en este modo, él podrá encontrar una mente calmada. Una vez estabilizada la práctica, llevada adelante con paciencia, se logra la unificación de la personalidad, a la cual me refería al inicio de nuestros encuentros.

Sin olvidar, que existe solo un momento para cambiar la propia vida; ese momento es ahora. Solo en el presente tenemos esa posibilidad. El pasado no es modificable y enviar todo al futuro no sirve… sería solo un modo para no hacer nada.

 

Adriana D.

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